En un estudio publicado en Advanced Science1, científicos de la Universidad de Warwick y el Politecnico di Milano, utilizaron una molécula, Ziapin2, que se une a las membranas de las bacterias y cambia su estructura cuando se expone a la luz, es decir una especie de «fotointerruptor».
Al igual que las neuronas, las bacterias utilizan canales iónicos para procesar señales ambientales y comunicarse entre sí. Ahora, los científicos acaban de descubrir una herramienta, un químico dirigido a la membrana, azobenceno (Ziapin2), que puede modular la electricidad bacteriana, aportando nuevos enfoques para estudiar y controlar las células bacterianas.

El Dr. Munehiro Asally, coautor del estudio, dijo:
«Descubrimos que, tras la exposición a la luz azul-verde, las bacterias mostraban un patrón eléctrico conocido como hiperpolarización. Demostramos que Ziapin2 hace que se abran canales especiales, provocando cambios en las células bacterianas”.
La Dra. Tailise de Souza agregó:
«Aunque en sus primeras etapas, esta técnica puede ayudarnos en el futuro a comprender mejor los fenómenos microbianos, como la señalización de célula a célula, la eficacia de los antibióticos y la resistencia a los antimicrobianos»
Por su parte Giuseppe Paternò apuntó:
«La introducción de la fotomodulación en bacterias puede potencialmente abrir nuevas y emocionantes rutas de investigación. Además de brindar una nueva herramienta para los estudios de resistencia a los antimicrobianos, este enfoque puede explotarse para construir híbridos bacterianos que puedan percibir la luz y realizar tareas útiles, como la administración de medicamentos en lugares del cuerpo de difícil acceso».
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Imagen: researchgate.net
- de Souza‐Guerreiro TC, Bondelli G, Grobas I, et al. Membrane Targeted Azobenzene Drives Optical Modulation of Bacterial Membrane Potential. Advanced Science. 2022:2205007.