El café, esa bebida que acompaña nuestras mañanas, tardes y, para algunos, incluso noches, es mucho más que un estimulante. Según un reciente estudio publicado en Nature Microbiology, el café tiene un efecto sorprendente en la composición de nuestra microbiota intestinal, esos trillones de microorganismos que viven en nuestro sistema digestivo y desempeñan un papel crucial en nuestra salud.

Más allá de la cafeína
Investigadores analizaron más de 35,000 muestras metagenómicas de personas de distintas partes del mundo y encontraron que el café estimula el crecimiento de una bacteria llamada Lawsonibacter asaccharolyticus, una especie poco conocida pero prometedora. Este efecto se observó tanto en quienes consumen café con cafeína como en quienes prefieren el descafeinado.
¿Por qué ocurre esto? La respuesta está en los polifenoles del café, compuestos bioactivos que son metabolizados por las bacterias intestinales. Uno de los principales polifenoles, el ácido clorogénico, se convierte en subproductos como el ácido quinico y el ácido cafeico, que parecen ser los responsables de este efecto bacteriano.
Café y Microorganismos: una relación especial
En este estudio, los participantes fueron clasificados en tres grupos: quienes nunca beben café, los bebedores moderados y los grandes consumidores. Los resultados mostraron que:
- Los grandes consumidores de café tenían hasta 8 veces más Lawsonibacter asaccharolyticus que quienes no bebían café.
- Incluso los consumidores moderados mostraron un aumento significativo de esta bacteria, aunque en menor proporción.
- Además de esta bacteria específica, el café se asoció con el crecimiento de 115 especies microbianas en general, lo que demuestra su amplio impacto en el ecosistema intestinal.
Pero, ¿Qué hace esta bacteria?
Aunque Lawsonibacter asaccharolyticus aún es un actor relativamente nuevo en el escenario de la microbiota, su asociación con el café es intrigante. Los investigadores creen que podría estar involucrada en la transformación de compuestos como el ácido quinico, aunque se necesitan más estudios para entender completamente su papel.
Lo que sí sabemos es que el café no inhibe, sino que estimula el crecimiento bacteriano, favoreciendo un microbioma más diverso y saludable.
¿Y qué hay del descafeinado?
Una de las observaciones más interesantes del estudio es que los efectos del café sobre la microbiota no dependen de la cafeína. Tanto el café descafeinado como el normal promueven el crecimiento de Lawsonibacter asaccharolyticus y otras bacterias beneficiosas. Esto sugiere que los verdaderos protagonistas son los polifenoles y sus metabolitos.
El café como clave para la salud intestinal
Este estudio no solo destaca la conexión entre el café y la microbiota, sino que también ofrece una perspectiva interesante para futuras investigaciones. Podría ayudarnos a diseñar dietas personalizadas o incluso desarrollar suplementos basados en los compuestos del café para promover un microbioma saludable.
Por ejemplo, entender cómo el café influye en el crecimiento de bacterias específicas podría abrir la puerta a nuevas terapias para problemas intestinales, e incluso más allá, dado que la microbiota afecta aspectos como el sistema inmunológico y la salud metabólica.
Así que la próxima vez que disfrutes de tu café favorito, recuerda que no solo estás despertando tus sentidos, sino también alimentando a una comunidad invisible pero crucial en tu intestino. Como dijo un autor del estudio: «Tu café de la mañana es más que una bebida, es un ecosistema en movimiento.»
Referencias:
- Manghi, P., et al. (2024). Coffee consumption is associated with intestinal Lawsonibacter asaccharolyticus abundance and prevalence across multiple cohorts. Nature Microbiology, 9(12), 3120-3134. DOI: 1038/s41564-024-01858-9.
- «Scientists uncover coffee’s surprising effect on gut microbiota.» Dec. 3, 2024. ScienceDaily.
Por Víctor Deroncelé